Infraestructura Verde

La infraestructura verde es el sistema de espacios naturales o verdes y cuerpos de agua “que sostienen a las diversas especies de flora y fauna; aseguran el funcionamiento de los procesos ecológicos; mantienen los recursos de agua, aire y suelos; y contribuyen a la salud y a la calidad de vida de los individuos y las comunidades.” (Juncos Gautier, 2007, p. 10)

La infraestructura verde estudia e implementa los procesos de la naturaleza, tales como medidas para el manejo de los recursos naturales; en este caso específico, el manejo del agua. Es la interacción de la vegetación y el suelo, los cuales trabajan de manera colaborativa para ofrecer múltiples servicios a los seres humanos. Esto no solo tiene efectos directo en la calidad del agua, sino que también aporta biodiversidad, mejoras a la estructura del suelo y reducción de las islas de calor, entre otras.

Proyectos

Este es el plan que seguiremos durante los próximos años. Bajo él se implementarán los proyectos de infraestructura verde para el manejo de aguas de escorrentía en la cuenca del Estuario de la Bahía de San Juan. Mediante colaboración y consultas con diferentes sectores que tienen inherencia en el tema público-privado y comunitario, propondremos proyectos de impacto. Estos se harán en lugares que, a través mapeo participativo y visitas de campo, se identifiquen como “zonas de prioridad”.

El objetivo principal de crear una Red de Bosques Urbanos es para mejorar la calidad del agua y promover actividades recreativas, pasivas, científicas y educativas en los bosques urbanos, que son una parte importante de la red de infraestructura verde en la cuenca del EBSJ.

Los bosques urbanos ayudan a mejorar la calidad del agua. En una cuenca hidrográfica urbanizada, como el área de estudio del EBSJ, donde el desarrollo continuo de superficies duras e impermeables ha sido la norma, los bosques urbanos tienen un papel muy importante que desempeñar para mejorar la calidad del agua.

Uno de los tipos más importantes de infraestructura verde en las áreas urbanas son los bosques urbanos, que van más allá del espacio limitado de un jardín de vida silvestre o un jardín de lluvia y a menudo abarcan varias áreas de tierra.

El PEBSJ estableció una Red de Bosques Urbanos, con el propósito de promover actividades recreativas, pasivas, científicas y educativas y busca exponer el área verde a los ciudadanos que vienen a visitar el Estuario, proporcionando o permitiendo viajes educativos continuos a cada uno de los bosques.

Se creó un “pasaporte” para los niños, para que puedan obtener un sello en cada uno de los bosques urbanos que visitan.

El PEBSJ también busca incrementar los recursos disponibles para cada bosque urbano, para que puedan expandir su programación. También desarrolló varios criterios para elegir los sitios de la Red. Estos son:

1) El bosque es manejado por una organización identificable o un grupo comunitario
2) El bosque ha delimitado áreas
3) El bosque ha sido previamente identificado como un área verde, parque o bosque
4) Alto valor ecológico

Se seleccionaron preliminarmente 4 bosques urbanos:

· Parque Nacional Julio Enrique Monagas
· Bosque Estatal de Piñones
· Bosque Estatal San Patricio
· Parque de Doña Inés

Fotógrafo: Benny Batista

Fotógrafo: Benny Batista

Fotógrafo: Benny Batista

Con este proyecto nos hemos dado a la tarea de crear una base de datos con potenciales lugares abandonados. La finalidad es desarrollarlos mediante el empleo de diversas estrategias de infraestructura verde. Otro de nuestros objetivos es apoyar a organizaciones que interesen desarrollar lugares abandonados a través del uso de infraestructura verde y participación ciudadana.

Esta guía viene acompañada de una serie de talleres acerca del mantenimiento sostenible de áreas verdes. Conjuntamente con los talleres, dicha guía es una herramienta de apoyo a la infraestructura verde en nuestras ciudades.
Una de las herramientas de la infraestructura verde es la reforestación. A continuación, información sobre esta herramienta.

Reforestación

La reforestación es el proceso de volver a sembrar árboles y plantas, usualmente en lugares donde antes hubo bosques.

Para que la reforestación sea exitosa, es fundamental lo siguiente:

1. Confirmar que el tipo de suelo, temperatura y humedad sean adecuados para las plantas y árboles a sembrar.
2. Sembrar aquellas plantas y árboles apropiados para el lugar.
3. Seleccionar la técnica de siembra más adecuada para las especies y el lugar.
4. Cuidar las siembras ―sobre todo al principio― cuando más necesitan de agua y fertilizantes.
5. Darle mantenimiento continuo. De eso depende el éxito de la reforestación.

La importancia de los bosques radica en los múltiples beneficios que brindan; por ejemplo:

1. Refrescan la ciudad y mejoran la calidad del aire, pues actúan como filtros.
2. Oxigenan la atmósfera, a la vez que reducen los gases de invernadero.
3. Aumentan la calidad del agua, porque filtran los contaminantes en las escorrentías.
4. Añaden valor estético al entorno.
5. Crean habitáculos para aves y otras especies;
6. Reducen los ruidos.

¿Sabías que un árbol adulto provee el oxígeno que necesitan dos personas cada día? ¿Qué refresca una habitación igual que 10 acondicionadores de aire operando durante 20 horas? Más aún, transfiere diariamente 100 galones de agua del suelo a la atmosfera, lo que genera lluvia.

Debido a los impactos de los huracanes Irma y María la reforestación de la isla es más imperante que nunca. En el pasado, Puerto Rico fue deforestado para dar paso a la agricultura y al desarrollo. Cuando la agricultura intensiva disminuyó, la isla comenzó a reforestarse naturalmente.

Entre estos destaca la restauración de los bosques de mangle que existieron en la Laguna del Condado y la Bahía de San Juan. Para ello, el PEBSJ ha desarrollado técnicas de siembra de manglar noveles que han sido reconocidas y utilizadas para restaurar mangles en Puerto Rico y el extranjero.

El PEBSJ realiza una siembra costera novel a base de Spartina o yerba de sal para restaurar y crear dunas de arena en las playas.

Porque son barreras naturales que nos protegen de los fuertes oleajes y marejadas ocasionados por huracanes y tormentas. Los mangles ayudan a evitar la erosión costera, ya que sus raíces atrapan sedimentos. Esto crea orillas nuevas. Por otro lado, las raíces sumergidas del mangle rojo son el vivero del mar. Tanto así, que más del 80 % de las especies marinas pasan allí sus etapas juveniles, pues estas les proveen alimento y protección.

Los problemas o retos principales de la reforestación son el mantenimiento de las siembras a largo plazo y la protección contra el vandalismo.

Los resultados y o beneficios de proteger áreas verdes y mejorar el manejo de escorrentías son los siguientes:

  • mejoramiento de la calidad de agua y aire de la cuenca;
  • desarrollo de espacios adicionales de recreación;
  • uso más eficiente de la tierra mediante mejoras a la estructura del suelo para apoyar los procesos de infiltración;
  • mitigación contra inundaciones (apoyo a los sistemas naturales de control de inundaciones como los humedales, cuerpos de agua y los sistemas de dunas);
  • control de los procesos de erosión y sedimentación en los cuerpos de agua;
  • protección y restauración de los hábitats de fauna y flora silvestre (aumentar los espacios de hábitat para la biodiversidad);
  • reducción de eventos de desbordamiento de alcantarillado;
  • reducción de los costos energéticos, ya que el arbolado urbano ayuda a disminuir las temperaturas en áreas urbanas;
  • establecimiento de vías verdes urbanas con acceso peatonal y para bicicletas;
  • reducción del efecto de isla de calor (calentamiento excesivo de áreas construidas); y
  • creación de techos y paisajes urbanos verdes y atractivos que mejoren la habitabilidad de la ciudad.